Tuesday, May 6, 2014

Número 2: La media maratón

Justo antes de la maratón


Siempre he querido correr una media maratón, así cuando me enteré de que iba a ser una media maratón en el pueblo de Benicássim aquí cerca de Valencia, me apunté e hice planes para ir. Fui con mi amiga Katie un sábado, aunque el maratón era el domingo por la mañana. Al final, Katie no podía correr porque no se encontraba bien, así que el mañana del maratón vino y empecé… sola. Todo fue bien al principio. Empecé con una velocidad de 8 minutos cada milla con la presión de correr con la velocidad del resto del grupo. Pero tenía mi propia plan de correr, y para prevenir heridas y para correr con una velocidad de 10 minutos cada milla, me había entrenado con un plan de correr en que corría durante 4 minutes y caminaba durante 1 minuto, corría durante 4 minutes y caminaba durante 1 minuto … así hasta el final.

En los Estados Unidos, es muy normal apuntarse en una media maratón aún si no eres experto. Pero me di cuenta muy pronto que en España (o en este maratón), no es lo mismo. Después de los primeros cuatros minutos, cuando empecé a caminar, muy pronto estaba con los últimos 50 corredores del maratón. Otra corredora me gritó “¿¿Pero qué te pasa??” Y los espectadores: “¡Venga, chica!” Y con eso, me rendí el plan. El cuento corto es que al final, había acabado la media maratón, y estaba muy orgullosa de mi misma por haber acabado mi primera media maratón. Pero el cuento largo incluye una media maratón muy muy duro. El maratón en si misma no parecía nada como mi entrenamiento en Valencia – había entrenado durante el tarde cuando ya había bajado el sol, en el cauce del Río Turia muy plano, y con los descansos cada 4 minutos. Mientras tanto, los condiciones del maratón en Benicássim era completamente el opuesto. Y el parte más duro? Cuando tenía que ir al baño durante 1 o 2 kilómetros y ni caminar ni correr me ayudaba, así fluctuaba entre correr y caminar y los espectadores estaban muy confundidas hasta que al final me encontré con un baño. Cuando salí del baño después de unos minutos, todos los espectadores me aplaudieron, y seguí con la carrera.

Katie me encontró para correr los últimos 2 kilómetros, y gracias a Dios por ella, porque creo  que no podía haber acabado sin ella. Mi mente completamente ha rendido en este punto y mis pies estaban haciendo todo. Pero la meta era acabar, y acabé al final.
 


No comments:

Post a Comment