Tenía
mucho miedo en ir a Marruecos. “Quiero visitar, pero no quiero ser “Taken”!”
dije. Me refería a la película que se llama “Taken” en que una chica de mi edad
fue secuestrada. Mientras tanto, ¡mi padre me animó a ir! Al repasar, no me
debería haber sido preocupada. Fui con un grupo turístico, todo estaba bien organizado,
y visitamos a muchos pueblos con gente muy amable. Pero el viaje para llegar
allí es lo que me asustó. Para ir al hotel en Marruecos, tomamos un avión a
Sevilla donde encontramos con el grupo turístico; allí tomamos un autobús al
puerto en Tarifa; un ferry de Tarifa al puerto de Tangier, Marruecos (nuestros
autobuses subieron el ferry también); y los autobuses otra vez del puerto al
hotel. Pero durante el viaje en autobús del puerto de Tangier a nuestro hotel
en Tetouan, nunca había tenido más miedo en mi vida (de que lo sepa). Bajamos el
ferry con los otros estudiantes en nuestro grupo (éramos más de 80), y los
guías nos dirigieron a los autobuses. La primera cosa que me dio miedo: habíamos
tenido 2 autobuses para llevarnos de Sevilla a Tangier, pero para llevarnos de
Tarifa al hotel, habían 2 autobuses y una camioneta blanca y chunga (algo muy
infame por ser peligroso en los EEUU) para llevar el mismo numero de
estudiantes que éramos anteriormente. Fui dirigida con 6 otros estudiantes al
camioneta y por eso pensaba que iba a ser secuestrada. Si fuéramos el mismo
grupo de estudiantes y sólo tuviéramos 2 autobuses anteriormente, ¿por qué
necesitaríamos la camioneta ya? Luego me enteré que debido a los cambios de la
marea, nuestros autobuses no pudieron salir del ferry, y por eso nuestros guías
tenían que encontrar 2 otros autobuses en Tarifa, que eran más pequeños, y por
eso tenían que también usar el van para caber todos los estudiantes del grupo.
Pero sin haber sabido eso, pienso que mi miedo tenía sentido. La otra cosa que
me dio miedo: estar en una camioneta pequeña en los calles de África. Tengo una
prima que trabajaba hace muchos años con el Cuerpo de Paz en Senegal; después
de sólo un año allí, ella tuve un accidente de tráfico en que estaba en el
asiento de atrás de un taxi-camioneta y otro coche le golpeó. Las consecuencias
del accidente eran terribles – mi prima chocó la cabeza y estaba en una coma
durante 3 meses; después del coma tenía que aprender hablar y caminar de nuevo.
En el mismo accidente, una amiga de mi prima se murió. Sé que las posibilidades
de que pase eso son muy muy pequeñas (sin embargo, es verdad que las
estadísticas de los accidentes de coche son más altas en África que en otros
países). Sé que Marruecos es mucho más avanzado que Senegal, y que los calles
son más seguros. Pero en aquel momento en que estaba en la camioneta, no podía
pensar racionalmente por el miedo que tenía. Al final, llegamos al hotel y
podía respirar de nuevo (y claro que no pasó NADA). Y era entonces cuando me
reí mucho por haber sido tan ridícula por anticipar el peor de Marruecos.
Aparte del principio alarmante de viaje, ¡tuve un viaje fantástico en Marruecos! ¡Incluso monté un camello!

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