Durante
la primera mitad de las vacaciones de primavera, fui a Irlanda con mi mejor
amiga (ella está estudiando este semestre en Sevilla). Fuimos a las ciudades de
Dublin, Galway, y Cork, y sobre todo, uno de mis partes favoritos era toda la
gente que habíamos conocido en los lugares diferentes. Por lo general, los
irlandeses son unas de las personas más simpáticas que he conocido durante todo
mi vida. Alquilamos bicicletas cuando fuimos a Galway, y después de devolverlas
y contar a los dueños que el día había pasado muy bien, nos dieron una
descuenta y tomaron un foto con nosotras. En el hostal en Galway, era el día de
Viernes Santo y no podíamos comprar alcohol, entonces un dueño del hostal nos
dio 2 Guinness solo porque él era una persona amable. Y no puedo contar cuantas
veces pedíamos instrucciones para ir al cualquier sitio, y en vez de decirnos
como llegar, alguien caminaba con nosotras para mostrarnos dónde está el sitio
que buscábamos. Pero no sólo eran los irlandeses que afectaba tanto a mi
viaje. Era la primera viaje que quedaba en un cuarto en un hostal con gente que
no conocía (usualmente viajaba con 3 o más otras amigas entonces solía quedar
en hostales con cuartos privados), así que era una experiencia nueva en los
hostales en Irlanda. A veces me fastidiaba (por ejemplo, aquella mañana que
teníamos que salir el hostal a las 10 y media por la mañana pero había 4 chicas
francesas que quedaron en el baño durante 40 minutos cada una), pero por lo
general conocimos a gente muy amable e interesante. En Dublin, compartimos un
cuarto durante una noche con 3 chicas de Brazil, y la otra noche con 4 chicas
de Francia. En Galway, por accidente reservamos un hostal de un cuarto “mixto”
(o sea, con chicas y chicos) – y aquí está el cuento chistoso de este viaje. Al
entrar, teníamos miedo – temíamos que íbamos a estar en una habitación con
hombres mayores o algo así. Pero no era así. Elizabeth (mi amiga de Sevilla) y
yo les saludamos a los chicos en el cuarto mientras acercábamos a nuestras
camas. Empezamos a hacer las camas, y luego deshacemos las maletas … todo el
rato en silencio. Los chicos están jugando con sus móviles o algo así, y no
parecían muy sociables. Iba a preguntarle a mi amiga si debemos comprar una
cerradura, cuando de repente uno de los chicos nos preguntó, “os conozco a Katy
Perry??” Me reí. “Hombre, ¡por supuesto! ¿De dónde eres tú?” El chico era de Corea
del Sur y como soy de los Estados Unidos, él quería hablar sobre la música
estadounidense. Él (que se llama “MK”) estaba estudiando el inglés en Dublin y
había viajado a Galway con sus tres amigos durante las vacaciones de Pascua. Sus
tres amigos, por coincidencia, eran hispanohablantes. Miguel de Colombia, Juan
de Venezuela, y Tharso de Brasil. Y aparte de MK (con 23 años), Miguel, Juan, y
Tharso sólo tenían 17 años … como si fueran nuestros hermanitos! No deberíamos
haber temido NADA!! “Os quiero decir algo,” dijo Elizabeth … “es que cuando nos
enteró que teníamos que compartir un cuarto con chicos, nos dio mucho miedo!”
Todo el grupo se río y pasamos el noche hablando durante horas sobre todo …
Elizabeth incluso le enteró que Tharso era del mismo pueblo en Brasil dónde
ella había estudiado durante el otoño! Fue una pena el próximo mañana tuvimos
que despedirles, pero tomamos un “selfie” juntos antes de salir.
Con el dueño del alquilo de bicicletas en Galway, Irlanda
¡"Selfie" con nuestros nuevos amigos!


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