Tuesday, May 6, 2014

Número 8: Nuestros raros encuentros

Durante la primera mitad de las vacaciones de primavera, fui a Irlanda con mi mejor amiga (ella está estudiando este semestre en Sevilla). Fuimos a las ciudades de Dublin, Galway, y Cork, y sobre todo, uno de mis partes favoritos era toda la gente que habíamos conocido en los lugares diferentes. Por lo general, los irlandeses son unas de las personas más simpáticas que he conocido durante todo mi vida. Alquilamos bicicletas cuando fuimos a Galway, y después de devolverlas y contar a los dueños que el día había pasado muy bien, nos dieron una descuenta y tomaron un foto con nosotras. En el hostal en Galway, era el día de Viernes Santo y no podíamos comprar alcohol, entonces un dueño del hostal nos dio 2 Guinness solo porque él era una persona amable. Y no puedo contar cuantas veces pedíamos instrucciones para ir al cualquier sitio, y en vez de decirnos como llegar, alguien caminaba con nosotras para mostrarnos dónde está el sitio que buscábamos. Pero no sólo eran los irlandeses que afectaba tanto a mi viaje. Era la primera viaje que quedaba en un cuarto en un hostal con gente que no conocía (usualmente viajaba con 3 o más otras amigas entonces solía quedar en hostales con cuartos privados), así que era una experiencia nueva en los hostales en Irlanda. A veces me fastidiaba (por ejemplo, aquella mañana que teníamos que salir el hostal a las 10 y media por la mañana pero había 4 chicas francesas que quedaron en el baño durante 40 minutos cada una), pero por lo general conocimos a gente muy amable e interesante. En Dublin, compartimos un cuarto durante una noche con 3 chicas de Brazil, y la otra noche con 4 chicas de Francia. En Galway, por accidente reservamos un hostal de un cuarto “mixto” (o sea, con chicas y chicos) – y aquí está el cuento chistoso de este viaje. Al entrar, teníamos miedo – temíamos que íbamos a estar en una habitación con hombres mayores o algo así. Pero no era así. Elizabeth (mi amiga de Sevilla) y yo les saludamos a los chicos en el cuarto mientras acercábamos a nuestras camas. Empezamos a hacer las camas, y luego deshacemos las maletas … todo el rato en silencio. Los chicos están jugando con sus móviles o algo así, y no parecían muy sociables. Iba a preguntarle a mi amiga si debemos comprar una cerradura, cuando de repente uno de los chicos nos preguntó, “os conozco a Katy Perry??” Me reí. “Hombre, ¡por supuesto! ¿De dónde eres tú?” El chico era de Corea del Sur y como soy de los Estados Unidos, él quería hablar sobre la música estadounidense. Él (que se llama “MK”) estaba estudiando el inglés en Dublin y había viajado a Galway con sus tres amigos durante las vacaciones de Pascua. Sus tres amigos, por coincidencia, eran hispanohablantes. Miguel de Colombia, Juan de Venezuela, y Tharso de Brasil. Y aparte de MK (con 23 años), Miguel, Juan, y Tharso sólo tenían 17 años … como si fueran nuestros hermanitos! No deberíamos haber temido NADA!! “Os quiero decir algo,” dijo Elizabeth … “es que cuando nos enteró que teníamos que compartir un cuarto con chicos, nos dio mucho miedo!” Todo el grupo se río y pasamos el noche hablando durante horas sobre todo … Elizabeth incluso le enteró que Tharso era del mismo pueblo en Brasil dónde ella había estudiado durante el otoño! Fue una pena el próximo mañana tuvimos que despedirles, pero tomamos un “selfie” juntos antes de salir.



Con el dueño del alquilo de bicicletas en Galway, Irlanda



¡"Selfie" con nuestros nuevos amigos!









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