Tuesday, May 6, 2014

Número 6: La Dra. Suratt

Yo, ¡la cirujana!


Si ya no sabes, soy una “nerd.” Ha usado mis únicas faltas libres de mis clases para ir al hospital a mis practicas de la cirugía cardiaca porque me gustan tanto!! Como quiero ser cirujana, estas practicas son increíbles para mi. Cualquiera práctica de la medicina es muy difícil de conseguir en los Estados Unidos – incluso las practicas de un pediatra normal es bastante inaudito! Pero he aprendido muy rápidamente que las normas no son tan estrictas en España como en los Estados Unidos. Aun así, se puede imaginar la emoción que tenía el día en que me dejaron “scrub-in,” o sea, lavarme bien las manos y los brazos en el Área de Lavado Quirúrgico para que pueda ayudar con la cirugía.

Era como cualquier otro viernes; me desperté pronto (a las 7:30 para estar en el quirófano a las 9, cuando empiezan la cirugía) y fui al hospital con mi compañera Eleanor. He ido al hospital durante este semestre más o menos 2 veces cada semana desde enero, así que conozco bien al equipo médico. Por eso, cuando vi que había un cirujano que no conocía, le pregunté a una de las enfermeras quien era aquel hombre nuevo. “Es un cirujano plástico,” me dijo. “Hoy no haremos una cirugía cardiaca como normal.” Mientras esperaba a empezar la cirugía, el cirujano plástico (que era muy amable y chistoso) me había explicado que le habían operado de corazón del paciente hace unos años, pero un año después de la cirugía, empezaron a salir unos signos de una infección en el sitio de la cirugía. Había cogido una infección tras el corte (por lo que sea – por haber tenido un sistema inmune frágil después de la cirugía, por haber estado en el hospital donde estaban muchos enfermedades, etc.), y por eso le operaron de nuevo. La segunda vez, aquel cirujano plástico le operó para quitar la infección; tenían que quitar parte del hueso del esternón porque la infección ha matado a parte del hueso, y como era una cirugía de reconstrucción, se considera un tipo de cirugía platica (mientras tanto yo pensaba que la cirugía plástica sólo consistía de intervenciones cosméticas…) Durante la segunda operación, no habían quitado toda la infección, entonces allí estaba el pobrecito paciente, la tercera vez en el quirófano aquel día que Eleanor y yo estábamos en el hospital, y el cirujano plástica iba a abrirle del pecho otra vez. No tenían que operarle del corazón (sólo estaba operándole en el quirófano cardiaco por si acaso), y entonces habían muchísimos menos personas que normal en el quirófano ese día y se notó un ambiente más relajada. Normalmente, yo les pregunto a los cirujanos un montón de preguntas sobre la cirugía, y ese día le preguntó al cirujano aún más, e incluso hablamos de otras cosas (no de la medicina) y burlamos también. “Colleen,” me había dicho, “¿Dónde esconderías €5000 para que un cirujano no pudiera encontrarlo?” “Uhhhh … no sé, una cama? Los cirujanos no duermen, no?” dije, refiriéndome al estereotipo de los cirujanos en los Estados Unidos. Pero la respuesta mía era incorrecta. “¡Qué va! No, en un libro de la medicina jejeje!” Seguíamos burlando así durante el resto del cirugía, así que cuando le pregunté al cirujano si era difícil sacar el hueso muerto y si el hueso muerto era duro o blando, pensaba que era una broma cuando me dijo, “pues … ¿quieres intentar?” Probablemente dije “¿¿¿¿en serio????” diez veces antes que aceptara la propuesta. Eleanor y yo les pedimos a unas enfermeras a enseñarnos como lavar las manos y los brazos de manera esterilizada. “¡Te costará 3 euros cada dedo!” bromeó una de las enfermeras, porque de hecho el proceso de lavar los manos como cirujano dura mucho tiempo. Y, te digo en serio, tenía que hacerlo DOS VECES, porque no me había dado cuenta de que no podía llevar mi anillo. Por eso, le deje a Eleanor a operar primero, y lo cual era mejor porque yo podía sacar unas fotos de ella mientras operaba; luego, lavé mis manos y Eleanor sacó unas fotos de mí. Y como yo fue segunda, estaba ayudando hasta el final de la cirugía y el cirujano me mostró como sacar los huesos (y la respuesta de mi pregunta es que sí son mas blandas que el hueso sano, pero también era difícil sacarlas aún con las herramientas profesionales) y también me mostró como poner puntos y grapas. Salí el quirófano ese día con una sensación de satisfacción más fuerte que había tenido en mi vida, y fui a la casa con prisa porque quería llamar a mis padres para decirles que cuando sea más mayor, seguramente voy a ser cirujana.

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